El llamado sistema offset es un método de impresión indirecto, en el cual la superficie a imprimir no tiene contacto con la plancha.

La impresión offset proviene de un proceso avanzado de la litografía, el cual consiste en aplicar la tinta, normalmente oleosa, sobre una plancha metálica. De ahí pasa a un cilindro cubierto por un material flexible que es el que recibe la imagen para transferirla (por presión) a la superficie impresa, generalmente de papel.

Para imprimir se utiliza la escala de colores CMKY: cyan, magenta, amarillo (yellow) y negro (black).

Con este tipo de impresión se consigue un acabado de mayor calidad. Además, permite la reproducción de un elevado número de copias a mucha velocidad, disminuyendo el precio de la unidad a medida que la cantidad aumenta.

Ventajas de la impresión offset:

La reproducción de la imagen en papel es exacta.
Con esta impresión se puede utilizar todo tipo de papeles.
Es económica cuando se habla de tiradas medias y grandes.
Permite controlar los colores exactos y usar tintas especiales como el oro y plata, aplicar barnices.


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